Marc Henshall,

Audio de alta resolución. ¿Estás creando un cuello de botella acústico?

En el momento de redactar estas líneas, se está produciendo mucho revuelo en torno al lanzamiento del servicio PonoMusic de Neil Young. Este artículo se inspira, hasta cierto punto, en el proyecto de Neil Young…

¿Aún no sabes lo que es Pono? Déjame que te lo explique…

PonoMusic es un ecosistema integral para los amantes de la música, formado por un nuevo reproductor de música y un servicio de descarga especializado en el audio de alta resolución. El propio reproductor es capaz de reproducir música a cualquier resolución digital y, por lo tanto, cumple el objetivo de Neil Young de ofrecer a las masas una resolución similar a la de una grabación de estudio.

La importancia de los auriculares en el audio de alta resolución

¿Y qué significa “sonido con calidad de estudio” exactamente?

Básicamente, la calidad de estudio se refiere simplemente a música reproducida a la resolución con la que fue grabada.  Si la música se graba en un equipo analógico, la “calidad de estudio” significaría utilizar altas frecuencias de muestreo y resoluciones para capturar la señal analógica con la mayor precisión posible. En el ámbito digital, significaría replicar una pista a la velocidad a la que fue grabada. Por ejemplo, si la pista se grabó con una frecuencia de muestreo de 192 kHz y una resolución de 24 bits, entonces el master estéreo final mantendría estas cifras.

Los reproductores Pono no son los primeros en promover una mayor resolución de audio. En el mercado hay disponibles otros dispositivos portátiles que permiten escuchar un audio sin pérdida de calidad, por ejemplo, los sistemas de Astell & Kern.

¿Por qué se considera que es mejor?

Antes de responder a esta pregunta, primero hay que entender algunos de los conceptos básicos de los estándares que se utilizan actualmente en la industria… La mayor parte de la música digital se edita actualmente en CD o en un formato digital comprimido, como el MP3. Un pequeño repaso:

Los CD utilizan una frecuencia de muestreo de 44,1 kHz y una resolución de 16 bits. El sistema de 16 bits con una frecuencia de muestreo de 44,1 kHz ha sido utilizado durante mucho tiempo como un referente ampliamente aceptado para el audio digital de consumo, por lo que, cuando los fabricantes alardean de “audio con calidad de CD”, básicamente están describiendo un sistema que funciona con estas especificaciones. Sin embargo, no está a la altura de la mayoría de las grabaciones de estudio modernas. La razón por la que se eligió el estándar 16 bits/44,1 kHz como referente se debe al rango auditivo humano, que es aproximadamente de 20 Hz a 20 kHz. Para cubrar este rango, se requiere una frecuencia de muestreo mínima de 44,1 kHz según el teorema de Nyquist-Shannon, que establece que, para que una señal sea reproducida con precisión por los sistemas digitales, se deben tomar al menos dos muestras por cada ciclo de su señal.

Por otra parte, los formatos comprimidos utilizan unos algoritmos complejos basados en la psicoacústica para reducir el tamaño de los archivos, intentando identificar y priorizar las propiedades más importantes de una forma de onda para el oyente. Puedes ver una descripción más detallada de la compresión MP3 y de las frecuencias de muestreo en el sitio web de Sound on Sound, aunque, básicamente, cuanto más avanzados sean los cálculos matemáticos y el proceso utilizados para determinar los datos supuestamente irrelevantes, menor será la distorsión y mejor será el resultado.

Entonces, si sólo podemos oír el rango capturado por los sistemas con “calidad de CD”, ¿por qué aumentar la resolución? El valor de la alta resolución es un tema muy debatido, pero a pesar del teorema de Nyquist y de los algoritmos inteligentes, los audiófilos argumentan que al considerar frecuencias por encima de los límites del oído humano —y sin eliminar los supuestos datos irrelevantes— la calidad tonal de la música grabada mejora significativamente dentro del rango audible.

Aunque sigue en pie el debate de si la alta resolución merece la pena, eso no impide que proyectos como PonoMusic persigan una filosofía de más es mejor.

¿Es el audio de alta resolución adecuado para mí?

Eso depende de una serie de factores, siendo el oído el más importante. Pono ofrece, directamente desde las grabaciones maestras, versiones de alta resolución de tus discos favoritos, pero si no puedes apreciar la diferencia entre estas versiones y las de tu CD original, o peor aún, las de tu cuenta de Spotify, entonces realmente no es algo por lo que valga la pena preocuparse.

El otro factor importante es el equipo que utilizas para la escucha. Al escuchar grabaciones de alta calidad, el resultado final dependerá del punto más débil de la cadena. Por lo tanto, suponiendo que los componentes internos del reproductor Pono son de la más alta calidad, necesitarás tener a mano los mejores auriculares del mercado para poder disfrutar de algo mejor que la “calidad de CD”. Si conectas tus auriculares in-ear MP3 o de consumo a un dispositivo como Pono o a un sistema de Astell & Kern, acabarás creando un cuello de botella acústico y eso no tiene sentido.

Otro aspecto a tener en cuenta es la “guerra de la sonoridad”, un fenómeno moderno solo posible en el ámbito digital, que ha llevado a los técnicos de masterización a comprimir mucho la música y a reducir la dinámica hasta un punto en que la distorsión es audible, solo para sonar más fuerte que la competencia. Si tu música ha sido masterizada de este modo, poco importa lo alta que sea la resolución.

Nota: Los discos de vinilo suelen masterizarse con una mejor dinámica, gracias en parte a las limitaciones inherentes al formato analógico. Si prefieres el sonido de un vinilo por su naturalidad, pero te gusta la comodidad de lo digital, merece la pena adquirir un preamplificador de alta calidad como el J-33 de Radial y combinarlo con una interfaz de audio de alta calidad para almacenar los discos en el ordenador.  

Conclusión

Los sistemas digitales de la talla de Pono y Astell & Kern ofrecen una alternativa de mayor calidad a los reproductores de música MP3 o para teléfonos de gran consumo. No puedes controlar el proceso de masterización, ni siquiera cómo se grabó la música, pero si utilizas componentes de alta calidad, como unos buenos preamplificadores de auriculares, junto con formatos de archivo sin pérdidas, tendrás mayores posibilidades de escuchar la música tal y como el artista la concibió originalmente. Procura únicamente que los auriculares que utilices estén a la altura del resto de componentes de tu equipo.

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Sobre el autor

Marc Henshall

Marc forms part of our Pro Audio team at Shure UK and specialises in Digital Marketing. He also holds a BSc First Class Hons Degree in Music Technology. When not at work he enjoys playing the guitar, producing music, and dabbling in DIY (preferably with a good craft beer or two).